Meditar en la naturaleza.

Tiene atractivos extra.

Aquí están algunos de los beneficios que yo veo:

Si vives en una zona urbana, cambias por un momento el ruido de los automóviles y de las personas por el sonido del viento y los pájaros, ese cambio reduce el estrés y estimula el proceso de homeostasis.

Es más fácil entrar a un estado profundo de calma.

Hay menos interrupciones que en un entorno urbano.

Respiras aire más limpio, lo cual se traduce en más oxígeno en tu cuerpo, lo que se refleja en mejores funciones en todas tus células en general.

Te expones a colores y olores diferentes, lo que estimula la creación de nuevas redes neuronales en tu cerebro.

El rango de sonidos al que tu oído está expuesto se reduce, eso, además de eliminar estrés, le permite a tus oídos descansar. 

Así que, si tienes oportunidad, agenda 1 meditación en la naturaleza 1 vez al mes por lo menos.

No tiene que ser un parque nacional o una reserva ecológica, un pequeño parque o jardín puede funcionar también. 

Gracias por leer.

XO XO Juan.